Posteado por: Víctor | 17/07/2011

Nicaragua

Nicaragua

Aprovechando que el pasado 30 de junio se celebraba en Guatemala el día del ejército y era festivo, decidimos darnos un paseo y visitar Nicaragua el país más pobre de América Central pero no por ello el menos interesante. Y de paso también celebrábamos que ya llevamos 9 meses en destino… ¡qué poquito queda!

El avión salió tempranito, antes de las 6 de la mañana, con lo que podíamos aprovechar bien el día. Lo primero fue alquilar un carro para movernos por el país, porque yendo en bus es casi inviable hacer algo en tan poco tiempo. Y primera sorpresa: los cristales eran trasparentes, no estaban tintados, que es lo más habitual en Guatemala, por lo que te empiezas a creer eso de que es, junto con Costa Rica, el país más seguro de Centro América (aunque alguien intentó hacerme creer que no era así ;)).

Salimos del aeropuerto dirección al Parque Nacional del Volcán Masaya siguiendo un minimapa que nos dio el tipo de la empresa de alquiler para llegar. Segunda sorpresa: si en Guate hay pocos carteles, en Nicaragua hay menos todavía. Por lo que nos perdimos y fuimos un buen rato en dirección contraria. Para hacerse una idea es como si quieres ir de Madrid a Cuenca y acabas en Valladolid… Después de encontrar el camino, llegamos al parque, pagamos la tasa de rigor y contratamos un minitour por las coladas de lava solidificada y una visita a las fumarolas. Hay que decir que el Masaya es un volcán activo y el suelo empieza a calentarse conforme te acercas a la parte que por la que pasa la lava.

Nos da la bienvenida

Lava petrificada

Cráter humeante

Mejor hacerle caso

Este es uno de los pocos volcanes activos a los que se puede llegar en carro justo al borde del cráter. Al llegar hay carteles avisándote de que aparques mirando hacia la salida, por si al volcán le da por explotar y hay que salir pitando de ahí. De todos modos, es mejor no estar mucho tiempo en la zona del cráter, porque el olor a azufre que hay ahí hace insoportable quedarse más de media hora por el lugar. Nota mental: los volcanes huelen a podrido.

Cráter del Masaya

También se puede aprovechar para darse una caminata de una hora rodeando el cráter inactivo del volcán y ver la laguna de Masaya, con una característica forma de media luna provocada por las coladas de lava que fueron a morir a la laguna.

Laguna Masaya

Catedral de Granada

De ahí nos fuimos a Granada, ciudad situada a orillas del Lago Nicaragua. Después de comer y encontrar alojamiento, dimos una vuelta por el pueblo, visitando la vistosa catedral pintada de amarillo. También nos dimos una vuelta por el caótico mercado en el que se puede encontrar de todo, pero en el que el olor no te invita a comer nada. El mes de Julio es temporada de lluvias por estas tierras y, como era de esperar, se puso a llover como si no hubiese mañana, así que cenamos y a la cama.

Al día siguiente decidimos visitar la isla de Ometepe. Es una isla situada en el Lago Nicaragua y en la que se pueden ver dos volcanes que llegan a los 1600 m de altura. Para llegar, nos volvimos a perder y dimos un buen rodeo. Conducir en Nicaragua es como competir en una carrera de obstáculos. Hay que ir sorteando túmulos, carros, carretas, tuk-tuks, buses, tractores, caballos, peatones, ciclistas, agujeros y algún que otro policía que te pide que le des “raidcito”hasta la siguiente curva porque alguien le ha dicho que habÍa un accidente… El caso que llegamos a San Jorge, donde subimos a un barco que, en poco más de una hora nos llevó hasta Ometepe. Allí alquilamos un scooter y nos fuimos a dar una vuelta por la isla. Para variar se puso a llover a media tarde, así que antes de ponernos como una sopa, devolvimos la moto y para casa, que quedaba bastante camino de vuelta. Aunque era de noche y estaba diluviando, tuve que volver a sortear los mismos obstáculos que en la ida. Pero ahora iban sin luces, no vaya a ser que gasten…

Por esta senda...

... se llega a esta laguna

Volcán Concepción

Maqueta de Ometepe

Sábado  por la mañana. Ponemos rumbo a León. Hay bastante distancia de una ciudad a otra y para llegar hay que pasar por Managua. Tercera sorpresa: un amable policía nos para porque había pisado una línea continua y me dice que tengo que pagar una multa y que me retira el carné de conducir hasta que la pague. Pero aquí las cosas funcionan de otra manera y pudimos arreglar el problema sin tener que pagar la multa como tal ni que se quedase el carné 😉 Al pasar por Managua hicimos otro intento de perdernos, pero la intuición y un taxista hicieron que saliéramos de allí sin mayores problemas y conseguimos llegar a León a eso del medio día, habiendo pasado antes por la playa de Poneloya, la típica playa del Pacífico. Comimos, vimos la catedral que unos días antes había sido declarada Patrimonio de la Humanidad e hicimos una visita a la Casa-Museo de Rubén Darío. A mitad de tarde intentamos llegar a las ruinas de León Viejo, pero la lluvia hizo que tuviésemos que dejarlo para el día siguiente.

Catedral de León

León triste

Llegamos al domingo. Salimos de León y esta vez sí que pudimos ver las ruinas de León Viejo con una guía que nos contó como fue la ciudad en su época de esplendor. De las ruinas de León todavía queda mucho por excavar porque no tienen dinero para ello. La última parada del viaje fue Managua, o lo que queda de ella. Managua es una ciudad rara. Al llegar al centro histórico no puedes creer que estés allí. Grandes explanadas sin nada, una catedral que se está cayendo por culpa del terremoto de 1972 y que no se ha reconstruido. Carteles del presidente por todos lados y casi nadie por las calles. Es una sensación muy extraña pasear por el parque central porque no hay nadie por allí, prefieren ir a un mall a pasar el día. Nosotros hicimos lo mismo porque la ciudad tiene poco que ver, así que después de comer devolvimos el carro y para casa, que el lunes siguiente había que trabajar.

Volcán Momotombo

Catedral de Managua

Nicaragua es un país poco conocido pero que no defrauda. Recomendable pasar unos días allí, al menos un par de semanas porque es bastante grande y las comunicaciones hacen difícil ir de un sitio a otro. La verdad que me quedé con ganas de más.

Rubén Darío nos despide en el aeropuerto

Seguiremos informando.


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Categorías

A %d blogueros les gusta esto: